11 de mayo de 2008

¡Bienvenido, aunque nunca te fuiste!


Nunca te fuiste, nunca me fui. Simplemente estuvimos ocupados ambos.


Atardecer sobre el río Mekong, en Sambor (Cambodia). 10/02/2008

Parece que ha sido un sueño, como si no hubiera pasado nada desde que colgué la última entrada. Quisiera contarte todas las cosas que he vivido en estos más de 3 meses, para que no te pierdas nunca más peripecias por estos rincones del mundo. Voy a recurrir a la mañida frase que vale más una imagen que mil palabras, para contarte, para que veas.

A principios de Febrero fui a Camboya, entre el 5 y el 11 de Febrero, concretamente a las provincias de Kratie y Stung Treng, presuntamente "a trabajar", mira dónde;
Posadero de garzas y cormoranes en medio del río Mekong. 10/02/2008


Rápidos del río Mekong entre Laos y Camboya. 10/02/2008

Me imagino que te preguntas qué coño hago en estos sitios, pues es muy fácil explicártelo si miras con detenimiento mi frenética actividad en la foto adjunta a estas palabras. Como podrás comprobar, tal como expliquué en este blog anteriormente, se requiere una técnica y una habilidad envidiable, que pocos tenemos.

Después de Camboya, volví a Vietnam, del 12 al 19 de Febrero, para una muy importante misión en la Reserva Natural en la que trabajo. Básicamente mi función era mostrar el trabajo realizado en el tiempo que llevo en Vietnam, y vaya si lo mostré;



Estuve escinificando mi mayor logro en mi trabajo en Vietnam; adaptar la canción "tengo una vaca lechera ...... tolón, tolón", a "tengo una vaca lechera to toc, to tooooc, to toc to tooooc" ya que acá los cencerros son de bambú, y hacen un sonido muy característico y especial.

Tras esta semanita en Vietnam, regresé a Camboya desde el 19 de febrero al 2 de marzo para una misión real. Primeramente estuve algo ocupado en Phonm Penh (abstenerse republicanos el pinchar el enlace).

Acto seguido, volví a mi medio natural, como un pajarillo que recupera la libertad, y estuve 10 días expuesto a las más terribles de las amenazas en las zonas más recónditas, aisladas y despobladas de Camboya, Ratanakiri y Mondulkiri.






Los peligros a los que me expuse fueron incontables a tenor de algunos. Como se puede apreciar yo era totalmente consciente de ellos. El caso es que os puedo comentar que Ratanakiri y Mondulkiri son dos provincias muy particulares y especiales, y que recomiendo que se visiten si se quiere ver cómo se está esquilmando los últimos paraisos forestales del Sudeste asático, conocer minorías étnicas y disfrutar de los últimos rincones donde se llega tragando polvo y sin asfalto.


Lago de Yeak Laom, un cráter volcánico hecho lago. 25/02/2008



Después de Camboya, regresé a Vietnam a seguir sufriendo y dando todo lo mejor. Dentro de mis actividades, está la de viajar en los triciclos (las motos con la mole que soy no parecen motos) e ir descubriendo rincones del norte de Vietnam. La verdad que esta sana costumbre la tengo a cuentagotas porque este inicio de año está siendo tremendo, pero gracias a mi ladilla particular, pude hacer alguna escapa.
Alrededores del PN de Cuc Phuong. 8/03/2008

Descanso en una pagoda de Ha Tay. 9/03/2008



Y desde marzo estoy en mi "puesto de trabajo para el que vine asignado a Vietnam", en el que cada vez me siento más identificado y arraigado. A veces me dan ganas de internarme en su selva, dejarme devorar por sus brumas, y flotar en la paz que se respira.



Sin embargo, de repente me acuerdo que tengo que salir y escribir unas letras en el blog, porque al otro lado estás tú.











26 de enero de 2008

¿Qué pasa en Asia?

Ni el Ché, ni Gandhi, ni Mandela, ni Forrest Gump, ni John Lennon, ni tampoco Picasso, Elvis, los Kennedy, y mucho menos toda la cuerda de miserables que han sido gobernantes y genocidas que provocaron guerras y genocidios durante el siglo pasado son para mi el personaje más importante del siglo XX. Cada uno tenemos el nuestro, para mi sin duda alguna fue un tal Pedro Arrupe. Y eso que ni sale en los personajes del siglo XX en internet (para que veais hasta qué punto soy rarito).
Fue un sobreviviente de la bomba de Hirosima, ya que una parte importante de su vida transcurrió en Asia, en el Japón. Cuando volvió a occidente, catalizó un gran terremoto entre sus compañeros, hasta tal punto que 40 años después el efecto del seísmo se siente todavía en forma de esperanza y lucha en muchas favelas, en muchos cerros, en cientos de campos de refugiados, en cientos de miles de áreas rurales machadas por la injusticia, se nota desde el altiplano andino, hasta la selva amazónica, desde Catuche en Caracas hasta la Universidad Centroamericana José Simeón Cañas (UCA), en el San Salvador. Desde América Latina hasta el Japón. Yo lo he visto con mis propios ojos lo que os digo. Sus palabras acerca de cómo vivir trabajando para los pobres (=los que más sufren), sigue siendo de una vigencia brutal:

En este mundo en que tantos mueren de hambre, (...). Debemos hacer un serio esfuerzo por reducir el consumismo; sentir efectos reales de la pobreza, tener un tenor de vida como el de las familias de condición modesta…examinar capítulos de comidas, bebidas, vestuario, habitación, viajes, vacaciones… (Decreto 12).
En este mundo de hoy, donde la jerarquía de la iglesia es de lo más retrógrado, conservador y lejos de la esencia cristiana, parece que los "compañeros de Jesús" han vuelto la mirada a Pedro Arrupe, han buscado de nuevo en Asia. Un aliento asiático de esperanza, una bocanada de alegría han recorrido muchas áreas de refugiados, muchas aldeas campesinas, un sinfín de ranchos, favelas, cabañas y churuatas. Desde el fin de semana pasado Adolfo Nicolás, es el 29 sucesor de Ignacio, auténtico acontecimiento que viví de manera apasionada, muy lejos de donde quería haber estado: La Pastora, Caracas. De nuevo, fui un catuchero en Vietnam.

Él también va de Asia. No sé si acá está la esperanza de Occidente, si acá está el reservorio de principios y convicciones que estamos perdiendo y algunos necesitamos encontrar. Desde luego yo no lo estoy encontrando acá, más bien lo he traído de allá.

11 de enero de 2008

De La Adrada (Ávila) a Hoa Binh (Vietnam):el regusto de tener raices o el jamón serrrano's power

He conocido personas que no tienen la inteligencia para valorar cualquier aspecto de la vida que sea diferente a lo que conocen (comida, religión, costumbres, paisajes, monumentos...), me parecen personas poco inteligentes por no saber disfrutar de distintos sabores, olores, paisajes y sensaciones que nos ofrece todavía este mundo nuestro. También he conocido personas que valoran lo ajeno en la misma medida que desprecian lo propio (algo muy hispano).
Quienes bien me conocen, saben de mi camaleónica virtud de adaptarme a lo que sea, de poder disfrutar de todo lo que se me pone a mi alcance. Lo mismo disfruto con una paella del mesón del 13 en el valle del Tiétar, que de un tremendo desayuno Chapín en Antigua, que de un pavón en Amazonas, que de unos nems en Ha Noi, que un pabellón criollo (sin carne mechada) en Caracas. Lo mismo de feliz me tumbo una caja de polares con los panas en el Llano o en el barrio, que me bebo como agua cervezas en un Bia Hoi, que me meto un par de "botellines" de "Beer Lao" en Luang Prabang , unas cuantas Cuzqueñas después de ir al Machu Picchu, o unas mítica "Gallo" en Flores tras ir a Tikal, que me termino "unas de pocas de Angkor beer" después de ver piedras bien colocadas. Lo mismo disfruto viendo o subiendo el Pan de Azúcar o "el Bolívar" desde la Mérida andina, que el Chimborazo ecuatoriano, el recientemente ascendido Fa-Sipan o mi Almanzor. Lo mismo valoro los wat de Luang Prabang, que la Alhambra de Granada, que la mezquita de Caracas, que la ermita de San Isidro (esto se llama ser ecuménico).

Sin embargo, no sé si en los genes o en la impronta se queda el poder "mágico" del jamón serrano, que hoy en día se me queda como algo especial todo aquello con lo que uno ha crecido en Iberia. Por eso, o porque ya voy para viejo, ha sido muy especial volver camino del sur andaluz, ver a mis anheladas, preciosas, maravillosas y especiales damas negras mientras nos metíamos entre pecho y espalda unos molletes con aceite para desayunar y unos bocatas de jamón serrano y tortilla de patata para comer, contemplar el reflejo del Almanzor en el Rosarito en forma de "Taj-Majal", contemplar de nuevo el espectáculo de color, luz y sonido (aunque para algunos sean solo unos pájaros grandes que hacen mucho ruido), o disfrutar del bosque maltratado y alterado de La Adrada como si fuera de la misma calidad del bosque que queda en la Reserva Natural donde trabajo. Pero si ahora tengo regusto de algo de estos días que "volví por navidad" (como los turrones), es con el reencuentro con el patrimonio humano que tengo allá, incrementado por un verdadero regalo que me ha dado la vida construido casi en la distancia a golpe de casi diario recuerdo (¿te das por aludida, chata?). Ahora, desde la soledad en una habitación en Hoa Binh, es un verdadero tesoro los cariños del hermanín, la compañía de la ladilla, las cenas con los amigos, las pifias de los trastos de los niños, las conversaciones de brasero, chimenea y escaño, la espontaneidad de los paisanos del pueblo, el frío que acaricia las mejillas y hace resbalar el moquillo brillante,.... en definitiva, el reencuentro con el patrimonio humano que uno ha cosechado en este tiempo, del que tu seguramente formas parte.
Aunque me faltó tiempo para verles a todo, estoy seguro que tendremos la oportunidad de poder vernos más pronto que tarde. Hasta entonces, yo sigo "pa'lante", porque "pa'lante es pa'llá y pá trás ni para agarrar impulso".

PS, Gracias a los autores de las fotos, ellos saben.

3 de enero de 2008

Con los top ten lectores del blog, de Vietnam a casa de Chema para empezar el 2008



He empezado el año vieniendo a casa de Chema, en Lugo, quizás el más acérrimo lector de este blog. Quisiera dar oportunidad a este fiel lector, pero por encima de todo amigo incondicional, que participe en este blog como "escribiente".


Así que Chema escribe antes que me vuelva a Vietnam.....


Chema: " espero que no tengamos que esperar al próximo turrón para practicarnos "mútuas caricias", un megaabrazo hermanín"

16 de noviembre de 2007

En la cima de Indochina (dedicado a Arturo y Claudia)




El 11 de Noviembre de 2007, a las 9.10 am, quedará en los anales del montañismo de mi pueblo como el día y la hora en que el "Luisón" estuvo en el Fan Si Pan (3.143 msnm), el punto más alto de Indochina, cerca de la frontera entre Vietnam y China. Es una manera muy alternativa de compensar que este año ni subí al Mirlo (Alto de la Escusa, el punto más alto de La Adrada), ni tampoco al Almanzor.


Decir coronar, subir el Fan Si Pan parece algo muy al "filo de lo imposible", pero lo cierto es que solamente te hace falta unos 75$ para subirlo (unos 50-55$ si subes en grupo). Es fácil apañar una ascensión desde Sa Pa, el destino turístico por excelencia en el norte de Vietnam.




Yo fui con Borja y Rubén, además de Hguyen, "amiga" de éste último, por lo que el coste fue el que os cuento. 3 porteadores, un guía y tres guiris más que nos metieron de clavo, fuimos la expedición. Elegimos la ruta más fácil, por lo que lo hicimos en dos días, con una noche en segundo campamento base a 2.800 metros de altura.



El comienzo del camino es bastante chulo, entre un bosque medio bien conservado, arroyos y cardamomos.

En unas dos horas te puedes plantar en el primer campamento base, a poco más de 2.200 msnm.





De este campamento, es donde realmente uno siente que empieza a subir algo.

Y la verdad es que a medida que te encaramas en las montañas, con una vegetación debastada por fuegos pretéritos, por lo que domina el bambú. La ruta se abre paso apenas entre los bambús. La vista de las gargantas, montañas y precipicios de camino al Fan Si Pan son realmente magníficas, una auténtica gozada.



















































































Eso no quita para que este país ejerza la publicidad como si un país occidental se tratara:





En el día, cuando siente que ya las fuerzas se van agotando y te van dejando, es cuando terminas de llegar al segundo campamento base. Los porteadores nos prepararon una cena de campeonato, que en buena parte reparó el esfuerzo físico, aunque después la "cómoda cama" compensa para restar fuerzas.







Lo que queda de subida, te la "chupas" en poco menos de dos horas desde el segundo campamento base (seguro que para los "rambos" de la montaña se lo hacen en 45', pero dado mi avanzada edad, tardé como una 1 hora y media)......











.....¡pero lo conseguí!.









Lo más bonito para mi, como al subir todas las montañas, es la compañia, el paseo y los paisajes, la indescriptible sensación que me producen (me encantan, a lo mejor por haberme criado a la sombra de Gredos), y el ataque de endorfinas que me generan.

¿El siguiente paso será Nepal?

15 de octubre de 2007

España con ñ, "semos" diferentes....

Este fin de semana pasado volví a la isla de Cat Bá, ya os he hablado de esta isla vietnamita en este blog, merecedora de un capítulo en mi sección del chimboviajero. Bueno, paseando por esta Reserva de la Biosfera, concretamente por el camino que va por el acantilado de la playa nº 1 a la playa nº 2, donde uno va disfrutando de los islotes que emergen en el mar del sur de China, me tope con una "ñ", signo identificativo de "lo español".

Fijaos en esa cosilla blanca en el suelo junto a la escalera.

Es posible que la "ñ" fuera "depositada" por algún vietnamita que fue a España a por pañuelos de papel, o algún "hermano hispanohablante" que pasaba por ahí, pero enseguida pensé que algún cerdo/a ibérico le pesaba demasiado el envoltorio de los pañuelos de plástico. Mucha gente critica a los vietnamitas por su poca educación cívica por tiras cosas al suelo, pero algunosque no son vietnamitas son iguales o peores, porque seguro que han tenido muchas más oportunidades de concienciarse sobre este tipo de temas.

9 de octubre de 2007

Chuc suc khoe: el lado más técnico, complicado y oscuro de mi trabajo

¿Qué es lo más importante de mi trabajo?, ¿mis más de 10 años de experiencia en Cooperación?, ¿mis limitados estudios?, ¿mi presunto don natural para hacer la pelota según algunos?, ¿mi capacidad de adaptación?, ¿mis enchufes?..... No señores y señoras, la piedra angular de mi trabajo en la zona de Vietnam donde trabajo es poder compartir, bromear, disfrutar y ser "uno más" en la costumbre ancestral, especialmente arraigada en el norte de Vietnam (incluidas las minorías étnicas), de beber "ruou" (vino de arroz). Hay muchos foráneos y extranjeros que han rechazado o no han entendido adaptarse a esta clave de la cultura del norte de Vietnam, y sus trabajos han sido estériles o no lo suficientemente exitoso al no entender la cultura social de un lugar y lo que es el trabajo con las comunidades.

Sin embargo yo, paladín del trabajo comunitario allá donde vaya, en un magnífico y sufrido trabajo de adaptación, en un arrebato de generosidad sin precedentes con la gente local con la que tengo que trabajar, me he sacrificado lo indecible para ser el rey del "ruou" (vino de arroz) en Hoa Binh. Así, que sin prestar mucha atención a mi hígado, llevo desde hace un año un severo, estricto y duro entrenamiento en el noble ejercicio de beber chupitos de vino de arroz hasta el infinito con todo tipo de personas, cargos del Partido, personas de peso en las comunidades..., pero especialmente jovencitas solteras y casadas de buen ver, que hacen cola por brindar conmigo con los brazos entrelazados, en señal de complicidad y amistad (¡¡¡uuuhmmmm!!!, como dirían en Catuche).

Instantanea que capta uno de los momentos más delicados de mi trabajo en Vietnam. Ahora si que podéis valorar mi indudable sacrificio en el trabajo.

No os podeis imaginar lo importante que es en el ámbito en el que me muevo poder beber de manera exagerado con todas aquellas personas que desean brindar con el Tay (guiri). Después de un día de fraterna orgía etílica, las autoridades locales están encantadas de colaborar y facilitar el trabajo, la gente llana siente que compartes una cultura común, que no eres ajeno a sus "mejores costumbres", y recuerdan siempre que pueden que "brindamos juntos áquel día".

Es algo triste, pero real. La cultura globalizada y universal del alcohol te la encuentras en todos los sitios, en todos los rincones del mundo. Me volví un empedernido de la cerveza y el ron en Venezuela para poder compartir con los "chamos" y los "panas" veladas donde hablábamos de lo divino y lo humano, además de trabajar. Ahora es el puñetero vino de arroz.

Así que ya sabéis la parte más delicada y oscura de mi profesión actual. Ahora si qu espero que me reconozcais la titánica labor que supone mi trabajo, mi espíritu de entrega total, la complicada, sútil, técnica y especializada que es mi labor entre los Muong de las montañas de Vietnam.

Chuc suc khoe!!!!!! (¡SALUD!)