
Algunos me preguntan qué es lo más excitante de mi vida hanoiana. Posiblemente defraude a algunos/as, pero el momento de mayor excitación y pasión (aparte de los esporádicos karaokes brutales) es cuando me entrego en cuerpo y alma al noble y milenario arte del pin pong (=bong ban).


¡Si señor!. No solamente mi vida asiática me ha traido ser un motero de vespinillo empedernido, un loco del karaoke brutal, sino que además me he entregado por entero al maravilloso y excitante bong ban. Y la verdad es que no me explico cómo he podido vivir toda mi vida sin él.
Pues siempre que podemos (incluso algunas tardes a la semana), unos pocos españolitos nos vamos a un polideportivo 100% vietnamita, jugamos al lado (que no diluidos) de verdaderos maestros de este noble arte, y ya puedo presumir que las bolas entran en la mesa.
La verdad que en ese polideportivo lo he pasado y lo paso genial. No solamente por el "Spanish master series" que jugamos los locos del bong ban de la comunidad española (en el que quedé en un magnífico séptimo puesto de 10, ahí queda eso), sino que ya estoy integrado en la vida propia del "bong ban place".

Lo regenta una familia encantadora. La mujer gestiona las mesas, el marido da clases (a las que debería apuntarme), y Hieu, su hijo veinteañero, practica conmigo y los que quieren jugar con él. Hieu no es como los demás chicos de su edad, es mucho más especial, alegre y simpático. Me lo paso genial con él.
Y os voy a contar lo mejor. Cuando te quedas hasta el final, cuando se van todos de jugar, y se queda "la mafia del lugar", sacan una mesita y unas sillas, unas cervezas, y a recuperar líquidos. Ya me han invitado alguna vez a hidratarme con ellos, y ha sido genial.












Los caseros son encantadores, me la han dejado puesta a todo tren, con mucho más de lo que yo les había pedido. Yo solamente les pedí (acá puedes exigir todo lo que quieras antes de entrar, y si les interesa a los dueños alquilártela a pesar tus exigencias, tienen que ponerte todo lo que les pides):
¡Por fin ya la rosa de los vientos tiene sus llaves!.


