29 de noviembre de 2008

Un buen trabajo de un buen colega

En estos momentos que nos toca vivir, donde la cooperación y la ayuda solidaria han sido tantas veces maltratada por gentuza que ha querido sacar beneficio de la gente de buena fe por un lado, y de la gente que sufre por otro, hay algunos que están haciendo un buen trabajo.

Y el caso de Javier Solá en Camboya es un buen ejemplo. Espero que os interese, de verdad que son de las cosas que tienen impacto.

Siempre guardaré un entrañable recuerdo de Camboya. Siempre tendré un especial sentimiento por Camboya.

3 de noviembre de 2008

Estoy bien y a salvo (flooding in Hanoi)


¡Muy buenos y mojados saludos a todos!

Un par de amigos se han preocupado mucho con las noticias sobre las inundaciones en Hanoi.

Gracias a Dios yo y todos los míos estamos bien, no me han llegado noticias que nadie haya tenido serios problemas. Yo el viernes tuve que entrar andando durante 6 Km a Hanoi con agua por encima de las rodillas. Todo lo vivía como en esas imágenes de la tele. Ayudé a un chval cojo que se le estaba yendo la bici por el torrente del agua. Le llevaba la bici por el manillar mientras él se agarraba andando al sillín. Sorteando coches y camiones varados en la carretera, con agua por encima de las puertas, veíamos pasar nadando todo tipo de fauna local, especialmente ratas y culebras que nadaban "tan sorprendidas como nosotros". Ya hay algunos videos en la red sobre todo esto.

No sé como me las arreglo para estar en las mayores inundaciones en tiempo de los sitios donde vivo (Venezuela, 1999; Hanoi, 2008), aunque lo de Venezuela si que fue arrecho y dramático para nosotros.

El viernes noche y sábado mañana casi no se podía circular por Hanoi, estabas atrapado por calles que se habían convertido en balsas o piscinas. A pesar de eso, pasé unas horas inolvidables con nombre y apellido, dificilmente confesables.

Hoy no he podido ir a trabajar, pero parece que las lluvias irán remitiendo a lo largo del día. Yo estoy bien, aprovechando a trabajar concentrado en casa, e ir poniendo al día algunas cosas, como este blog.

Un abrazo empapao a todos.

11 de octubre de 2008

Seccion mi vida en Hoa Binh (4): Lo que sale de mi en la red

No creeis en la peligrosidad de la red?, pues mirad lo que me han mandado que se dice de este Catuchero en Vietnam que vive en Hoa Binh:

http://www.orca-films.com/2008/09/ltimos-rodajes.html

De aca salgo canonizado, habiendo hecho el milagro de ser casi tan cabezota como los vietnamitas*.

* Disculpad las faltas de ortografia, estoy en un ordenador con teclado anglosajon.

2 de agosto de 2008

Sección mi vida en Hoa Binh (3): los alrededores de mi casa, ¿qués es normal?

Ver y vivir cosas sub realistas cotidianamente hace que todo pueda llegar a sentirse como normal. ¿Pero que es normal?:

¿Es normal que un operario del ayuntamiento con mono verde casi impecable arregle el cesped de las zonas ajardinadas o es normal que los búfalos pasten a sus anchas por las zonas "ajardinadas" de Hoa Binh?.

¿Es normal tener camiones que recojan la basura casi automáticamente en las ciudades y pueblos o es normal que operarias con "trajes homologados" y con carretillas "último modelo" sean las que colecten y apilen la mierda de los demás?.

¿Es normal tener contenedores para papel y cartón, plásticos y latas, y cristales o es normal que existan "compiladoras" humanas que se dediquen a reciclar?
¿Es normal que los andamios de las obras tengan toda la normativa relativa a la seguridad en el trabajo, o es normal apelar a la magnacidad divina y la benevolencia de las fuerzas, presiones y tensiones de las leyes físicas para que se tengan andamiajes como los que se tienen?













¿Queréis más normalidad o habeis tenido suficiente con estos ejemplos. "Hoa Binh amazing, Vietnam asthonishing"

15 de junio de 2008

Hasta pronto con el corazón, MI ALBERTITO

Ahora estás llegando a España después de más de año y medio de sueño asiático. Solamente tú y yo sabemos cuántas conversaciones, cuántos momentos inolvidables de pinpon, de confesiones, de paisajes, de juerguecillas, de despedidas hemos pasado juntos....... hasta que ha llegado la tuya. Al abuelo le has dejado huella, le has dado el hermano pequeño que nunca tuve, le has hecho revivir el vacío afectivo que se siente solo raramente en este tipo de vida de cooperante porque tienes que hacerte de hormigón para acostumbrarte a las separaciones, a la distancia. No sé realmente cómo será Vietnam sin tí, sin nuestro pinpon con happy end en el bia hoi pijo, cómo serán mis fines de semana sin poderte llamar, quién me llamará abuelo con el cariño que tú me llamabas, ...... pero sé que he ganado un hermano pequeño, con el que he disfrutado y me "hermanado" (en el amplio sentido de la palabra), no he perdido un amigo. Nunca sabemos qué nos depara el futuro en este tipo de vida, pero espero que no seas un güevón, me lo has prometido. No espero nada de ti, ya sabes que me lo explicó Irene, pero sabes que me tendrás allá dónde esté, como ese abuelo con el que puedes contar para lo que quieras.
Solo me queda desearte lo mejor, que le eches valor a lo que merece la pena, y DARTE LAS GRACIAS POR DEJAR QUE FUERAS MI HERMANO PEQUEÑO. Hasta pronto.




























































Seción mi vida en Hoa Binh (2): la cantina del Sr. Duc

En el edificio donde trabajo existe una "cantina vietnamita" regentada por un guarda forestal asignado al servicio "cantina", el señor Duc, un auténtico figura. Pues bien, la cantina del señor Duc se ha convertido en el lujurioso punto de avituallamiento (cacahuetes) e hidratación (cervezas) después de las duras jornadas ciclistas a las que nos sometemos la Ramona y yo. La verdad es que ya tenemos una larga historia de casi un año. Es imprescindible ir a la cantina porque en la esquina de al lado tenemos los "boxes" para reparar cualquier desperfecto de la Ramona, y mi jefe de ingenieros completa su salario como "ayudante" de la cantina de Duc.

En esta particular cantina se puede saborear el anodino y tranquilo paso de las mañanas y las tardes en Hoa Binh, o el calmado disfrute de un vaso de té (ahora con hielo). Tiene todo lo que se espera de una buena cantina vietnamita. Cerveza caldorra, Nest bird (una especia de "red bull" hecho a partir de nidos de golondrinas), "lao" (una especie de tubo de bambú que sirve de gran pipa de tabaco), mucho té, horchata de maíz, cacahuetes, pipas y un sinfín de productos y bebidas que hacen de este lugar un sitio de gran oferta.
Yo ya me he convertido en la nota exótica de la cantina, "el guiri San" me llaman los fijos del "establecimiento". Pero además de la nota exótica, el guiri San se ha hecho el jefe diurno de la cantina. Dado que a veces no me entienden lo que quiero (para que veais mi casi inexistente conocimiento del vietnamita), tengo todo el derecho de self service en la cantina, por lo que me dejan servirme libremente, y me tomo todas las libertades del mundo para "despacharme a gusto". El grado de self service llega a tal punto, que me pongo a veces hasta mis propios precios, siempre 1.000 VND más barato que el PVP, a lo cual Duc nunca responde con una mala cara, sino con una pícara sonrisa de medio extrañeza y aceptación. Y es que a veces le pago en función de lo que me da la gana, ya que él también intentaba cobrarme más caro cuando llegué a Hoa Binh, por lo que le dije que como represalía siempre le pagaría lo que quisiera, como protesta. Y la verdad que el hombre lo lleva con bastante humor.
La verdad es que este sitio se ha convertido en un lugar para hacer un descanso en mis jornadas de trabajo y tomarme una coca cola (4.000* dongs tercio de 330 cl) o una horchata de maíz (entre 2.000 y 3.000 según el día y si tiene hielo o no) durante el trabajo, o una cerveza (10.000 dongs tercio de 450 cl) cuando salgo de trabajar, o ser el punto de avituallamiento como os he contado después de revivir las etapas más penosas del tour o la vuelta.
¿Y por qué este sitio es lujurioso?, pues os lo contaré. A medida que la noche cae sobre la ciudad, esta calle se llena de cantinas-puestecillos "de quita y pon" como la de Duc, ponen bombillas metidas en bolsas de plástico rojo a modo de farolillos que dan un ambiente colorado y sugerente al puestecillo. Al mismo tiempo, chicas con más desparpajo de lo habitual ocupan asiento en estos puestos dispuestas a entablar "conversación" con el que quiera. Es cuando yo dejo de ser el jefe de la cantina: también la cantina del Sr. Duc (cantina del departamento de protección forestal de Hoa Binh) es iluminada por una bombilla metida en una bolsa de plástico roja.

1 euro= 26.500 dongs

23 de mayo de 2008

Sección mi vida en Hoa Binh (1): LA RAMONA

Quienes tuvieron el inmenso honor de conocer a mi "Ramón", el flamante R-4 furgoneta que durante más de un lustro fue mi inseparable compañero de fatigas en los campos españoles, seguro que se les pondrá un nudo en la garganta, incluso alguna lágrima caerá al conocer a "la Ramona".
"La Ramona" es mi segunda compañera más fiel en Hoa Binh, con la que paso los mejores momentos, y con la que rememoro esa relación especial e histórica que tuvieron Indurain con su "espada".
La "Ramona" fue mi autoregalo de cumpleaños el año pasado, y estoy encantado con ella. Ahora que tenemos buen tiempo, los días que tengo que liberar endorfinas, o simplemente quiero disfrutar de los alrededores de Hoa Binh y que me de el aire, solo me tengo que equipar con mis gafas "pofesionales" "p-adidas" (por supuesto falsas), enfundarme mis pantalones cortos roñosos que heredé de mi hermana...... y "la Ramona" y yo nos hacemos verdaderos etapones entre los arrozales que rodean a la ciudad, o bordeando la ribera del río "Son Da".

Somos realmente la expectación de la comarca, la verdadera nota exótica. A medida que vamos chupando kilómetros y kilómetros (bueno, no tantos, pero si algunos, siempre evitando desniveles superiores al 3%), la población se arremolina en la cuneta para vernos pasar a dos verdaderos gladiadores del asfalto. Podriais pensar que estos hoabineros son unos auténticos fans del giro, vuelta o tour, pero no, no se agolpan a lo largo de la carretera para darnos su aliento, sino para partirse de risa de ver a un guiri mastodóntico subido en una xe dap (=bicicleta), o en el mejor de los casos para que los niños practiquen su sempiterno "hello" mientras saludan con la mano y nos regalan una sonrisa (a veces sustituida por una carcajada)...... Mientras yo y la ramona, cada vez que asoma un repecho, al mejor estilo de D. Quijote con los molinos de viento, cambio las cuestas de Hoa Binh por las rampas del Col du Tuomalet, mi nombre por el de Marino o mi apellido por Indurain, los búfalos por las motos que llevan a los cámaras, y los niños se convierten en abigarrados y entusiastas fans que con ikurriñas y botellas de agua nos dan todo para superar esos porcentajes inhumanos.

Como cualquier profesional, yo tengo contratado mi propio equipo técnico que me hace el mantenimiento de "la Ramona", con un jefe de ingenieros con mucha experiencia(ver foto de la izquierda), y contamos con los medios más sofisticados para el apropiado mantenimiento de la maquina (foto derecha).





Algunos pensareis que he traicionado a "excalibur", pero es que en Hoa Binh nadie quiere jugar al pinpon con alguien tan malo, y eso que mis progresos se podían considerar de notables.

Además, con "la Ramona", existe una segunda parte lujuriosa de placer. Si queréis conocerla, visitad el blog dentro de unos días....